Pollo, Pularda y Capón: ¿Conoces las diferencias?

El pollo, la pularda y el capón son términos diferentes, si bien estos dos últimos hacen referencia a tipos de carne de pollo. Ambos comparten unas características concretas que hacen que estos ejemplares se críen exclusivamente con fines gastronómicos, dando lugar a una carne muy apreciada en la alta cocina y normalmente reservada para las grandes celebraciones.

Comencemos por sus similitudes para pasar luego a las diferencias. En este caso, el sexo del ejemplar es el que determina la principal divergencia. El capón es un macho y la pularda es una hembra, pero tienen en común que ambos tienen una carne muy sabrosa y rica en grasas.

Son platos típicos de estas fechas navideñas y suelen rellenarse de ingredientes tan variopintos como la manzana, las nueces, los piñones o el jamón. Vamos a conocer cuáles son las características de estas dos carnes y las recetas más tradicionales con las que se preparan:

El pollo

Como hemos indicado previamente, el pollo abarca diferentes tipos de carne, en función de su sexo, su edad y las condiciones en las que se cría.  En general, cuando hablamos de pollo hacemos referencia a un gallo o gallina todavía joven y destinado al consumo. De esta forma, tanto la pularda como el capón forman parte de este tipo de carne de ave. Teniendo claro esto, vamos a repasar en qué consiste cada uno:

La pularda

Características

La pularda es una gallina doméstica que no ha puesto huevos y se separa de los machos para conseguir alargar el comienzo de la puesta de huevos. El periodo de cría oscila entre 110-120 días y este proceso de cría da lugar a una carne blanda con un sabor más fino. Este tipo de crianza tan especial, convierten a la pularda en una alternativa reservada para ocasiones especiales.  Destaca en la alta cocina por su carne rica en grasa infiltrada, firme, sabrosa y tierna.

El proceso de engorde tiene que ser lento, por lo que las pulardas se suelen sacrificar aproximadamente a los 6 meses de vida y pueden alcanzar un peso de 2 a 3 kilos. En España, su producción está más extendida en Galicia, Asturias, Castilla la Mancha y Cataluña.

Formas de cocinar la pularda rellena al horno

La pularda es un plato tradicional que se prepara generalmente rellena al horno y con salsa. Las recetas para su relleno incluyen ciruelas, pasas, manzana, champiñones, arándanos, castañas, cebolla, puerros… Puedes acompañar la pularda con salsa de ciruelas, salsa de Oporto, salsa de trufa negra o incluso de la famosa Pedro Ximénez. Su guarnición va mucho más allá de las patatas asadas o el puré ya que se puede acompañar también de frutos secos, especialmente de castañas.

El capón

Características del capón

El equivalente a la pularda en el ejemplar macho es el capón, el cual es castrado y se cría durante seis meses llegando a alcanzar un peso de entre 4 y 5 kg.  Su carne  es más tierna,  tiene más grasas infiltrada y por consiguiente más sabor.

Al igual que la pularda, su carne es apreciada por su sabor, su ternura y su aroma, algo que lo convierte en otra de las carnes típicas de navidad. En Cataluña se produce una buena parte de los capones, si bien también se produce en  Galicia, País Vasco, Extremadura o Murcia.

Formas de cocinar el capón

Eso sí, para Navidad es un plato que se disfruta en toda España. ¿Cómo se cocina el capón? Generalmente, relleno de pequeñas delicias como los orejones, ciruelas, manzanas, dátiles, trufa, foie gras…

Y es que, en esta época son muchas las mesas en las que se degusta una pularda rellena o un capón asado. En nuestras Navidades Deliciosas podrás encontrar estas dos especialidades en forma de producto fresco, para que lo puedas preparar según tu receta favorita 😉 ¡Una maravilla culinaria especial para degustar en estas fechas!

Comparte este post en:

No hay comentarios

Publica un comentario