caldo

Los diferentes tipos de caldo: Descubre las opciones

Los caldos son uno de los mejores aliados para los cocineros: una maravillosa base para preparar otras recetas o un sabroso plato por sí mismo. En la cocina existen dos grandes tipos de caldo, los de fondo blanco y los de fondo oscuro, así como otras especialidades derivadas de ellos como las sopas, cremas, consomés y potajes.

Todos estos caldos son el resultado de la cocción lenta y continuada de carnes (aves, vaca, ternera…), pescados, mariscos, verduras y diferentes tipos de condimentos, con el objetivo de extraer su sustancia en una base de agua.

Fondo blanco

Los caldos de fondo blanco (también conocidos como caldos claros) están elaborados con ingredientes crudos, que se cocinan durante el tiempo de cocción del caldo, a menudo más de dos horas, si se realiza en una olla normal. Entre los ingredientes más populares se utilizan carcasas de pollo, gallina u otras aves; espinas de pescado blanco; hortalizas y restos de marisco.

Este caldo es el más utilizado para realizar cremas como la vichyssoise, sopas, purés y para otras recetas como los arroces caldosos o las croquetas.

Si bien,  como  elaborar un caldo como antaño puede resultar algo laborioso, desde Aldelís te proponemos nuestro delicioso caldo de pollo, listo para calentar y agregar los ingredientes deseados, como fideos o verduras.

Fondo oscuro

En los caldos de fondo oscuro los ingredientes utilizados están previamente horneados, tostados o rehogados, con lo que obtenemos un resultado final de “caldo oscuro”. Aunque no es el caldo más utilizado en la cocina diaria, sí que es una preparación muy popular entre los cocineros profesionales, puesto que su sabor es muy intenso. Sirve como base para salsas, para estofados y para sopas con más cuerpo.

Por ejemplo, se pueden realizar con los huesos de la ternera tostados y hortalizas o con recortes de caza. Muchas veces se añade también vino tinto, que agrega tanto color, como sabor y aroma.

Consomé

El consomé es una sopa clara elaborada a partir de caldo concentrado y sin grasa visible. Se sirve como entrante y es estupendo para abrir el apetito. El caldo de base puede ser de diferentes tipos: caldo de ave, caldo de carne y huesos o caldo de pescado. Al final, añadiremos la carne que hemos utilizado para elaborar el caldo, bien picada y desgrasada.

Sopas

Las sopas están elaboradas a partir de los tipos de caldos (blancos u oscuros) e incluyen guarniciones tan variadas como hortalizas, carnes, pescados, pan, huevo, arroz, marisco… Algunos ejemplos son la sopa castellana (con pan, ajo y huevos), la sopa de verduras juliana, la sopa de verduras italiana Minestrone o la contundente sopa de goulash, de la tradición húngara.

Si quieres conocer más sobre este tipo de preparación, te recomendamos nuestro post sobre sopas de pollo perfectas para el invierno.

Cremas

Las cremas son un tipo de sopa en la que sus ingredientes se trituran para conseguir un mayor espesor, como en el caso de la vichyssoise o la crema Parmentier. Sin olvidar la bisque, la sabrosa crema de marisco (langosta, bogavante, cangrejo, gambas…) de origen francés.

Como opción cremosa, en Aldelís te ofrecemos la crema de champiñón, sin colorantes ni conservadores y lista en 2 minutos.

Y tú, ¿con qué caldo te quedas? ¿Eres también fan de la sopa?

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